“Si he logrado ver más lejos ha sido porque he subido a hombros de gigantes”, estas palabras de Isaac Newton nos deben invitar a la reflexión sobre ¿qué tipo de liderazgo estamos ejerciendo ante quienes nos rodean? En la era actual en la que se habla de un nuevo orden, en la que hay días que se amanece con nuevas guerras, y en la que la Inteligencia Artificial pareciera estar generando una revolución de pensamientos no sólo en ámbitos profesionales sino también personales, es necesario que todos recuperemos lo esencial de nuestro quehacer como personas. Y es que lo esencial de las personas, se encuentra en las capacidades humanas como la inteligencia, la voluntad, la libertad y la reflexión sobre la verdad solo por mencionar algunas; estas capacidades nos permiten entonces afianzar muy bien nuestros principios para poder circular en contextos éticos ante la vida y en nuestros entornos laborales o académicos.
Ante este panorama, la responsabilidad primaria de reflexionar y actuar en consecuencia a esta realidad es de cada uno de nosotros como líderes, y lo menciono en primera persona porque todos de alguna manera ejercemos algún tipo de liderazgo, desde el hogar, hasta las grandes corporaciones, gobiernos, o simplemente en un partido de soccer con los colegas de trabajo o del colegio. Hoy día nuestro liderazgo lo debemos ejercer desde nuestras capacidades esenciales como personas, pues ello nos permitirá desarrollar de manera exitosa las competencias de trabajo colaborativo, de pensamiento crítico y estratégico, y con ello el direccionamiento positivo del pensamiento creativo, no sólo de nosotros sino de nuestros equipos en ámbitos de colaboración.
Hoy es necesario que los líderes no perdamos de vista que el mejor recurso es nuestro capital humano, y que está en nuestras manos su desarrollo óptimo para el mejor aprovechamiento de sus talentos e ideas a través del acompañamiento, siendo nosotros los primeros en promover el cuestionamiento riguroso y el dialogo para estimular el autoconocimiento y la reflexión profunda en el trabajo colaborativo durante los procesos de análisis y solución de problemas complejos; asimismo, debemos impulsar el pensamiento productivo para la integración de soluciones disruptivas y sostenibles.
En este sentido, el Diplomado en Liderazgo Estratégico y Solución de Problemas de la Universidad Anáhuac Puebla, surge como respuesta a esta necesidad en los líderes actuales, de transformar los desafíos complejos que enfrentan las organizaciones en oportunidades de crecimiento, a partir del desarrollo de las competencias del pensamiento crítico, estratégico y creativo para la aplicación eficiente de herramientas de Análisis y Solución de Problemas en contextos sostenibles y éticos.